lunes, 9 de febrero de 2015

JUEGO DE 'PARTIDOS'

No se asusten por el titular. La popular saga de George R. R. Martin -Game of thrones- seguirá conservando su título y rompiendo barreras en cuanto a ventas se refiere. El caso es que la situación política que atraviesa nuestro país bien podría asemejarse a la trama que sigue la novela del escritor inglés. Y no, no me he vuelto loco. Salvando las evidentes diferencias que existen, el paralelismo es sorprendentemente curioso. Las próximas elecciones generales pueden deparar un giro de 360º y la emoción puede alcanzar cotas máximas. Nuevos actores, caídas estrepitosas, alianzas, reproches, sorpresas de última hora... tomen asiento y disfruten del espectáculo.

Por primera vez en la historia de la 'reciente' democracia española, España vive una incertidumbre política que no se veía desde la caída de la UCD en 1983.

Los ciudadanos españoles han decidido poner punto y final a un bipartidismo que hacía aguas por todos los lados. Y van en serio. El binomio PP-PSOE tiene los días contados. El crédito, de los que hasta ahora han sido las dos grandes fuerzas políticas de nuestro país, se ha agotado. Y no ha sido porque no se lo hayan buscado, desde luego. Sin lugar a dudas, la palma se la ha llevado la corrupción. Presente en ambos partidos ha sido el principal lastre que ha terminado por agotar la paciencia de una sociedad decepcionada y hastiada de su clase política. Pero no ha sido el único pecado. Una Justicia corrompida, blanqueo de capitales, promesas incumplidas, 'dedazos' o la falta de transparencia han sido otros de los factores que han motivado el ambiente de crispación que se respira en todo el territorio nacional.

La fuerte crisis mundial que azota con especial énfasis en nuestro país ha sido determinante en la caída del bipartidismo. Con una deuda que supera el 100% del PIB (Producto Interior Bruto) de España -concretamente el 120%-, con un paro que roza el 25% de la población activa y con una brecha social que ha aumentado y se ha situado en niveles nunca antes vistos, han servido para demostrar la incapacidad de los gobiernos de estos partidos -el de Zapatero y ahora el de Rajoy- para combatir y buscar soluciones reales a los problemas que acucian a la sociedad española.

En un año que se presenta movido por la cantidad de elecciones que se convocan -hasta cuatro- el cambio parece más cerca que nunca. El surgimiento de nuevas fuerzas políticas ha hecho que se esboce un panorama de alternativas totalmente desconocido por estos lares. Las enérgicas irrupciones de Podemos o de Ciutadans contrastan con la caída de PSOE y PP que ven como van perdiendo la escasa confianza que aun reside en su electorado. Pero la cosa no queda ahí. UPyD o IU tendrán mucho que decir y los partidos nacionalistas acapararán, con toda seguridad, una gran cantidad de votos en sus respectivas comunidades autónomas.

Así pues, las elecciones andaluzas en primer lugar y las municipales y las catalanas después servirán de 'aperitivo' para el plato fuerte que tendrá lugar en noviembre: las generales. Nunca antes el electorado de nuestro país había contado con tantas alternativas que posibilitan una mayor diversidad ideológica. El voto por castigo se ha hecho más patente que nunca y esta vez el ciudadano de a pie sí tendrá mucho que decir con su voto. Bienvenidos a Juego de Partidos donde la emoción está servida. Encuentros, desencuentros, traiciones y alianzas serán algunos de los ingredientes para asaltar una Moncloa que está más cara que nunca.

Estimación de voto realizada por Metroscopia en Enero de 2015

Partido Popular (PP)
El partido en el Gobierno parece tener los días contados. Mariano Rajoy y su cúpula no da a basto con los casos de corrupción existentes en su partido y apenas ha cumplido con el programa que le valió para volver a Moncloa. Solo la bajada en la Prima de riesgo -actualmente en 113 puntos básicos- avala una gestión más que deficiente. Los 'Lannister de España' están cerca de claudicar cuatro años después. Pese a que la derecha suele aglutinar todo el voto en este partido, el castigo de su electorado será grandioso porque incluso muchos de ellos se inclinan más por Podemos. Tercera fuerza en caso de la celebración de unas elecciones hoy (19,2%).

Mariano Rajoy durante un discurso

Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
Es el partido que más veces ha gobernado en nuestro país. Hoy pasa por su momento más crítico desde su creación en 1879. Sin un líder fuerte que pueda dar esperanza a su electorado, los 'Stark de España' no se reencuentran tras la marcha de Felipe Gonzalez hace ya casi veinte años. La pésima legislatura de Zapatero fue una losa demasiado pesada de levantar, pero su incoherencia en la oposición y sus disputas internas le hacen ser, si cabe, aun más débil. Si tenemos en cuenta que el voto de la izquierda siempre está más desunido, perderá mucha fuerza en el Congreso. Su principal bastión, Andalucia, será la piedra de toque que dirima en qué punto se encuentra. Susana Díaz no esconde ya sus ganas de liderar la formación. La corrupción también ha hecho mella en el seno socialista con los famosos ERE en la región del sur. Segunda fuerza a día de hoy (23,5%).

Pedro Sánchez durante un acto de partido en Castilla y León

Podemos
Llevan tiempo al acecho y con ganas de cambiar el rumbo del país. Los 'Targaryen de España' son la gran sorpresa y juegan con todo a favor. Con un líder crecido y decidido, Pablo Iglesias es el motor y el guía de la fuerza que amenaza con romper el binomio de una vez por todas. Fruto del descontento de la sociedad, el partido que tiene por lema el 'anticastismo' ha preparado con detalle su desembarco en Moncloa. Tiene un precedente positivo en Europa, Syriza -de ideología aparentemente similar- ha logrado llegar al gobierno griego. Su gran tara es la de simpatizar con los regimenes latinoamericanos y, en especial, con el chavismo venezolano. Merkel y Europa le temen, él avanza con paso firme hacia la victoria final. Serían ganadores si hubiera elecciones (28,2%).

Pablo Iglesias, líder de Podemos

Ciutadans (C's)
Es el partido que más ha crecido en menos tiempo. Fundado en 2006 tiene en su líder, Albert Rivera, su mayor baluarte. Menos radical en apariencia que Podemos, los 'Tully de España' quieren ser la revelación en las sucesivas elecciones. Son ambiciosos pero realistas, no confían en lograr la victoria pero sí en ser un partido a tener en cuenta a la hora de pactar. De hecho, intentaron sin éxito una unión con UPyD. Muy preparados, simpatizan con el modelo de los países nórdicos y consideran que salir del Euro sería un error. Hoy están por delante de UPyD e IU. Serían la cuarta fuerza política con un 8,1%.

Albert Rivera, líder de la gran sorpresa política

Unión Progreso y Democracia (UPyD)
Los 'Arryn de España' tienen en su líder su mayor virtud y quizás su mayor defecto. Rosa Díez salió del PSOE buscando nuevas vías de expresión política. Fundado en 2007, el 'partido magenta' irrumpió con fuerza en las primeras generales a las que se presentaron pero la fragmentación interna y la excesiva autoridad de Rosa han hecho que, parte de la gente que le había depositado su confianza, pierda fuelle. Quizás sí pueda ser importante en futuras alianzas. Hoy son la sexta fuerza política con un 5%. Se mantienen por la fuerte caída de los partidos mayoritarios.

Rosa Díez durante un meeting de partido

Izquierda Unida (IU)
Viven un momento muy convulso internamente hablando. Se habla más de ellos por sus problemas internos que por su realidad política. Al cambio de líder -Cayo Lara por Alberto Garzón- hay que sumar la reciente marcha de la candidata por Madrid, Tania Sánchez. Los escándalos de corrupción han salpicado a varios de sus dirigentes -Tarjetas black-. Los 'Martell de España' apuestan más por la unión de la izquierda que por la disgregación, y ven en Garzón su mayor esperanza de cara a los siguientes comicios. Hoy serían la quinta fuerza con el 5,3%.

El aspirante de Izquierda Unida, Alberto Garzón

Otros partidos como los nacionalistas PNV, CIU, Esquerra Repúblicana de Catalunya o Amaiur también tendrán un papel importante a la hora de fomar coaliciones en las regiones correspondientes.

Como ven, las espadas están en lo alto. La batalla final ya no está tan lejos y los contendientes apuran sus opciones en busca de aumentar el número de adeptos a su causa. Seguro que más de uno se guarda ases en la manga en busca de un efecto sorpresa. La riqueza ideológica al fin aflora en la sociedad española coincidiendo con el momento de mayor desilusión política que ha vivido este país. No se les ocurra hacer apuestas, porque será como jugarse todo al verde en la ruleta.

¿Lo escuchan? Suenan tambores de guerra...


 
"La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo" --- Isaac Newton (Físico, filósofo y matemático inglés)

viernes, 6 de febrero de 2015

UN 'CONFLICTO' QUE NO ATISBA UN FINAL

Son ya nueve meses lo que dura la guerra en Ucrania entre las fuerzas prorrusas y los propios ucranios que ven como, poco a poco, es más complicado llegar a un acuerdo pacífico que satisfaga a ambas partes.

Pese a que los medios de comunicación han insistido en llamarlo 'conflicto', lo que sucede en el este de Ucrania es una guerra con mayúsculas. Desde que empezara la confrontación el número de muertos se eleva a 5.300 personas entre civiles y militares según la ONU. No es un hecho aislado ni pasajero, es algo a tener muy en cuenta y está a las puertas de Europa. Justamente es llamativa la manera con la que Europa está haciendo frente al acontecimiento, sin respuestas claras, todo a medias tintas e intentando ser el 'mesias' que permita a todos quedarse contentos y felices. En las guerras nadie se salva, y si toca mediar se debe ser inflexible a la hora de juzgar los hechos, es decir, el señor Putin tiene que aprender que si su afán imperialista aflora, la respuesta de toda la Unión Europea es inmediata y unánime, máxime si tenemos en cuenta que de fondo se trata de un conflicto entre los ucranios que quieren entrar a formar parte de la UE y los que quieren seguir bajo el abrigo ruso.

En un alarde más de postureo que de querer sofocar la guerra, Angela Merkel y Fraçois Hollande presentan este viernes un plan de paz. Más que pararlo, la iniciativa quiere 'congelar' la situación con el envío de tropas pertenecientes a los cascos azules para pacificar la zona. A tenor de los acontecimientos y las pocas noticias que llegan por los medios no parece que ninguna de las dos partes tenga la menor intención de recurrir a la paz para socavar 'el conflicto'.

"Lo más importante es la paz, pero no estudiaremos nada que ponga en duda la integridad territorial, la soberanía, la independencia y el futuro europeo" declaró el primer ministro ucranio Arseni Yatseniuk. Parece mentira que los más interesados en la unidad europea y en su conjunto sean aquellos quienes todavía no pertenecen a ella.

La pasividad y la falta de autoridad que demuestra no solo la UE sino también EE.UU. de fondo son tremendamente preocupantes. Independientemente del juego de intereses que existan -gas, uranio, carbón o petróleo ruso- mal harían los 'aliados' en no mostrar una respuesta tajante y taxativa que, al menos, amanse a la fiera rusa. Europa tiene suficientes recursos tanto en su zona como en otras regiones del mundo como para no depender expresamente de Rusia.

Da la sensación de que cada uno puede hacer lo que quiera en el momento que que quiera, ya sea con amenazas o directamente pasando a la acción. La fragilidad y la falta de cohesión de los estados miembros de la Unión Europea es una muestra de debilidad facilmente aprovechable. Solo parece haber respuesta cuando la situación es límite o trasciende a los medios, y eso hace ser vulnerable hasta al más pintado.

En un mundo donde cada vez más se necesitan respuestas conjuntas porque ya no se trata de hechos aislados y sí de conflictos a gran escala, no se puede mostrar ninguna fractura ni ser tan sumamente pasivo a acontecimientos que están a las puertas de tu terreno. Putin, viejo zorro, quiere recuperar la antigua gloria perdida con la caída de la URSS y se le está poniendo alfombra roja. Gran parte de la culpa reside en la opacidad de noticias que nos llegan de la zona, donde cada día cientos de personas mueren y miles tienen que abandonar sus hogares por miedo a ser acribillados o bombardeados. Se debe mostrar la realidad tal y como es, sin aditivos, no se trata de un conflicto nimio de fácil solución, si no de una guerra moderna donde las batallas se ganan, no en el propio campo, si no fuera de él.

El mundo occidental, que por tanta violencia ha pasado, cometería un craso error dejando de lado a un aliado que está luchando por su derecho más natural: el de la libertad. Si eso no es una injusticia... ¿qué lo es?


El conflicto ucranio-ruso se acerca al año sin visos de tener un final


domingo, 1 de febrero de 2015

LA UNIDAD DESUNIDA DEL PSOE

Quizás sea porque nunca antes los socialistas se habían encontrado en esta tesitura o puede que la realidad les haya mostrado que no son tan competentes como ellos pensaban, lo cierto es que el partido fundado por Pablo Iglesias y el que más veces ha gobernado España en la historia de nuestra democracia -el PSOE- está dando tumbos, sin claros signos de que pueda volver a la primera línea.

"Unidad, forataleza y salir a ganar a la derecha" pedía el secretario general del partido, Pedro Sánchez, en la clausura de la Conferencia Autonómica del partido en Valencia. Lejos de hacer una autocrítica necesaria, el líder socialista ha criticado, una vez más la labor del Gobierno, y ha hecho hincapié en que "el mal de España" no es la crisis y sí la "derecha". Sánchez ha culpado al ejecutivo de Rajoy de la "enorme fractura social" que atraviesa nuestro país y avisa de que esta situación será difícil de revertir si los populares siguen en Moncloa.

No ha sido el único que se ha llevado 'palos'. En alusión a Podemos, Sánchez ha dicho que "hay quienes pescan en río revuelto" aprovechando el desencanto político y social reinante.

¿Habrá día en que unos u otros reconozcan sus fallos y prometan algo más terrenal que el paraíso y la utopía? PSOE y PP nunca parecieron estar más cerca de lo que hoy lo están. En los 37 años que dura ya la democracia, nunca el bipartidismo estuvo tan amenazado fruto de que jamás ninguna de las dos fuerzas había traicionado más a su electorado como lo está haciendo hoy. Vecen pero no convencen y parece que se les agota el crédito... y la confianza.

Si hace apenas una semana Mariano Rajoy esgrimía con fe inquebrantable que ahora España sí sabía que rumbo tomar, hoy Pedro Sánchez instaba a los suyos a representar la defensa de los pilares del Bienestar que "con tanto afán los populares han deconstruido". Pues bien, me pregunto señor Sánchez si usted se ha parado a pensar si ese estado del que habla no lo dilapidaron ustedes con anterioridad. Lo que ustedes reclaman ahora es lo mismo que se encargaron destruir en la anterior legislatura.

Se retratan a cada paso que dan. Como si de un simple juego se tratase critican lo que antes realizaban, y entorpecen lo que antes les urgía. Ustedes, que con tanta vehemencia reclaman ahora la prioridad en las prestaciones sociales, antes era a lo primero que acudían a recortar para "suavizar" las cuentas nacionales. ¿Dónde estaba 'su' prioridad cuando dejaban a gente en la calle?, ¿dónde cuando miles de españoles se quedaron en la calle totalmente desamparados porque no podían defenderse ante las empresas?, ¿dónde estaba cuando recortaron presupuesto en sanidad o en Defensa?, ¿dónde se hallaba la prioridad cuando la educación pasó a ser el último eslabón de la cadena y se convirtió en algo mediocre?, ¿acaso ayudaron a las personas que más lo necesitaban a vivir de una manera digna? ¿a esas personas que necesitaban cuidados especiales?, ¿existía esa prioridad cuando rebajaron la pensión a la tercera edad?

Piden unidad en España cuando ni siquiera son capaces de tenerla dentro de su partido. Sin un líder fuerte y con personalidad, son muchas las 'hienas' que buscan desesperadamente apoltronarse en lo que queda del 'sillón'. ¿Qué proyecto de país unido piden cuando España se resquebraja irresolublemente?, ¿Es que acaso no ven que es inviable pedir a los españoles que luchen por una España de igualdad y oportunidades cuando ustedes, ejemplo máximo del deber, no se aplican el mismo rasero?

Basta ya de tanta infamia y tanta calumnia. Ya no es necesario que mientan tan descaradamente ni que sigan pasándose la pelota de un tejado a otro, ese tiempo ya terminó. No les queda más que la desilusión del que ha tenido la oportunidad de cambiar la cosas en una situación difícil y se ha valido de ella para aprovecharse. El tiempo corre y para todos ustedes va ya en contra, la España unida que piden será efectiva cuando sean ustedes los que desaparezcan. Tic tac, tic tac.

El líder de los socialistas, Pedro Sánchez, durante un meeting de partido