domingo, 22 de marzo de 2015

NADA NUEVO BAJO EL SOL

Ni una cosa ni la otra. Se libraban dos batallas de gran importancia en dos plazas diferentes pero con algo en común: los antecedentes hacían presagiar cambios.

Ni las elecciones andaluzas ni el Clásico han deparado ninguna sorpresa. Se esperaba que el PSOE ganara con holgura como así lo ha hecho, como también se esperaba la victoria de los blaugranas en su feudo frente al Real Madrid. Nada nuevo bajo el sol en términos generales, pero sí con pequeños detalles que puede que sean el inicio de ese 'gran cambio' del que tanto se habla en los mentideros de este siglo XXI.

Acudía el F.C. Barcelona como el que acude a firmar un mero trámite notarial sabiendo que se iba a salir con la suya, y a punto estuvo de saltar la sorpresa en Can Barça. El equipo de Luis Enrique ganó por inercia, poco más. Solo jugó a ratos, tras cada gol de los dos que marcó. Contra todo pronóstico el equipo blanco saltó con mordiente, con ganas de demostrar que podrá estar tocado pero no hundido. Y por momentos pareció creerselo. Precisión en el pase, rapidez y atino marcaron una primera mitad dominada de 'cabo a rabo' por los merengues. Cuando el telón se bajó, los augurios se cumplieron y el líder sale de su campo siendo más líder. La vida sigue igual en nuestra Liga.

Tampoco ha cambiado en exceso el panorama político en el ring andaluz. Eran muchos los que tildaban de "absurda" la maniobra electoral de Susana Díaz a la hora de adelantar el plebiscito pero el tiempo le ha dado la razón. Las encuestas -que al parecer siempre 'fallan'- han dado en el clavo. Los socialistas vencen sin alcanzar la mayoría absoluta (47 escaños) y los populares se derrumban (33). Irrumpe con fuerza Podemos con 15 escaños, al tiempo que se hunde Izquierda Unida -que pasa de 12 a 5-. Y ojo, que siempre hay un hueco para las sorpresas. Ciudadanos, la fuerza que lidera Albert Rivera y que nació en Cataluña, logra la nada despreciable cifra de 9. Quién iba a decir que parte Andalucia se iba a mandar desde las antípodas nacionales.

Susana Díaz tras el momento de la victoria. (Foto: AFP)
"Es una victoria histórica e indiscutible" subrayaba la recién reelegida presidenta de la Junta de Andalucia. Cansada pero muy feliz, Susana Díaz ha prometido "sacar a Andalucia adelante con trabajo, esfuerzo y humildad" y más vale que así sea. Parece que el electorado le haya otorgado la última oportunidad, y mal haría en desaprovecharla. Mucho tienen que cambiar las cosas en la región.

Resultados de las elecciones andaluzas. Foto de El Mundo.

El fuerte seguirá siendo inexpugnable pero con matices. El descalabro del PP -pierde 17 escaños- es fiel reflejo de que el poder quema. Desgasta. Da la sensación de que los populares se daban cita sin ánimo de festejos y ocultando una realidad que ya no se puede tapar. Significativa ha sido la imagen en solitario de Bonilla sin nadie de la cúpula arropándole. Feo, muy feo y cobarde el gesto. Tampoco ha sido día de vítores ni alabanzas en el seno de Izquierda Unida. La formación verde se desinfla producto de unas ideas en las que pocos ya confían, y porque el auge de las nuevas fuerzas termina por hacer mella. Sensación agridulce en Podemos. No son malos los resultados porque no había con qué contrastarlos, pero lo cierto es que las expectativas eran mucho mayores para un comunidad autónoma que siempre ha simpatizado más con la ideología de izquierdas. Podrán empezar a intervenir de manera activa en la vida política pero no con tanta influencia como pensaban. "Los resultados no son buenos. Nosotros hemos nacido para ganar y no nos conformamos con esto" decía Íñigo Errejón. Quizás haya sido Ciudadanos el campeón en la sombra. Parecía una utopía hace apenas un mes -y con las encuestas en contra- que pudieran obtener nueve escaños. 360.000 votos avalan al partido relámpago que, a partir de ahora, dejará de contar con el 'efecto sorpresa'. "El bipartidismo ha muerto" afirmaba un sonriente Rivera tras conocer los resultados. De UPyD ni rastro. Ni se la esperaba, ni apareció como quien dice.   

Albert Rivera (C's) irrumpe con mucha fuerza en el parlamento andaluz
Dos datos adicionales a tener muy en cuenta. Nota muy positiva en cuanto a la participación en los comicios. Sube cerca de los cuatro puntos llegándose a situar en un 63,92% frente al 60,78% de las pasadas elecciones. Clara demostración -insuficiente a mi parecer- de que la gente ya se está concienciando de que, para cambiar las cosas, es necesaria iniciativa y movimiento. No apoltronarse en el sofá. Por otra parte, cabría destacar que estos resultados no serán definitorios para el resto de elecciones que se avecinan. Sería arriesgado e imprudente extrapolar el sentir de una comunidad autónoma al resto del territorio nacional. Andalucia siempre ha tenido un microclima político muy particular. Y si no, echen la vista atrás y juzgen ustedes mismos.

Pues eso, la vida sigue igual: el Barcelona vuelve a superar al Madrid y el bipartidismo, pese a que se queda tocado, continúa imperando mal que le pese a muchos. No descarten ver a Florentino Pérez y Mariano Rajoy compartiendo penas en un bar lúgubre, en la fría y solitaria noche dominguera de Madrid...

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